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El Rondelé es de esos quesos que pueden salvarte de cualquier apuro. Su consistencia y sabor son aptos para acompañar platillos de alta gastronomía, así como entradas más sencillas, pero igual de exquisitas. En Président nos han dado ganas de explorar otras variantes del Rondelé Président, por ello hemos lanzado al mercado el nuevo Rondelé Gourmet Parmesano, un producto que mezcla el sabor de dos de nuestros quesos favoritos en un único formato. Para que tu experiencia sea más placentera, te diremos cómo preparar un platillo que volverá loco a tu paladar.

Los quesos son de los productos animales más solicitados en los mercados de alimentos en todo el mundo, y aunque su origen es propiamente europeo, en continentes como Asia y América han encontrado un buen recibimiento por parte de los sectores especializados y del público en general. Es por esto que, con el paso del tiempo, algunas variedades de quesos, como el reclette y el roquefort, se han convertido en un elemento base para muchos platillos preparados en cocinas gourmet. Pero: ¿por qué esta clase de productos causan tanta sorpresa en los consumidores?

Existen muchos rumores acerca del queso Roquefort y los procesos por los que tiene que pasar para lograr el sabor tan especial que lo caracteriza. Sin embargo, muchos de los rumores que hay en torno a él se deben en gran parte a comentarios poco fundamentados, que han logrado traspasar las fronteras culturales al grado de que hay quienes aseguran que este queso es uno de los más extraños del mercado.

Es por esto que haremos un recorrido por la historia para desenmascarar todas estas farsas que hay alrededor de él, y por supuesto concluiremos con una receta fácil de preparar en casa.

Aroma peculiar

Primero, hay que aclarar que el queso Roquefort no se elabora con los pies humanos como se ha venido creyendo. La explicación de este aspecto tiene bases más solidas de lo que se ha interpretado, por lo que su peculiar aroma se debe a otros factores muy ajenos a las extremidades humanas: este queso se deja cuajar por periodos de tiempo muy largos, aproximadamente entre cinco y seis meses, donde pasa por varios procesos hasta que está listo para llevarse a la mesa.

Registros arqueológicos

La historia de este extraordinario queso se remonta a tiempos inmemorables. Algunos registros arqueológicos apuntan a que las primeras apariciones del queso roquefort datan del año 754 – 814, cuando Carlomagno era Emperador del Reino de los francos en la época merovingia. El dichoso que descubrió y difundió esta información fue el cronista Eginhard, quien trabajó a profundidad la vida entera de Carlomagno.

Historia del origen del queso

Aunque no se conoce con seguridad quiénes y cuándo elaboraron el primer queso roquefort de origen francés, la historia ha presentado acercamientos de quienes sí fueron de las primeras personas en probar este delicioso manjar. Y es que como antes mencionamos, uno de los que encontró registros concretos fue el cronista Eginhard, mismo que publicó un libro cuyo título es La vida de Carlomagno donde hace referencia a un breve relato donde Carlomagno azarosamente se detiene a comer en la casa de un obispo, quien le ofrece por primera ves este delicioso queso.

Al principio, el emperador ve con ojos despectivos el plato que le han servido en la mesa, comienza a comerlo y antes de dar la primera mordida Carlomagno retira lo que según él estaba podrido en el queso (las manchas azules), por lo que de inmediato el obispo toma la palabra y lo cuestiona: ‘¿Por qué obras de este modo, mi señor emperador? Lo que desechas es la mejor parte de este humilde queso’. En respuesta Carlomagno hace a un lado sus prejuicios y se lleva a la boca el primer pedazo, después de unos minutos de saborearlo, voltea a ver al obispo y con un tono de voz autoritario le dice: ‘Has dicho la verdad, por tanto de ahora en adelante quiero que cada año me mandes a Aquisgrán dos cajas de quesos como éste.

Vaya que desde sus primeras apariciones el queso roquefort causó sensación entre las más destacadas celebridades, razón que le ha valido un renombre dentro de los mejores quesos franceses.

Procesos de producción.

Si alguna vez pasó por tu cabeza que los quesos eran cosa simple y sencilla, ahora que descubras el largo proceso por el que tiene que pasar la leche desde que es obtenida de las ovejas, hasta que es servido en la mesa, pues como mencionamos anteriormente para la elaboración del queso roquefort se requiere un aproximado de cinco a seis meses de producción en condiciones aptamente adecuadas para que logre adquirir su sabor y consistencia que lo hacen único.

La producción del roquefort requiere varios aspectos propios de las montañas de Causse, por lo que los productores han fincado grandes bodegas en las que conservan el producto durante largos periodos de tiempo gracias a la humedad que generan las abundantes corrientes de viento durante todo el año, así la temperatura se conserva entre 8 y 10 grados y la humedad es de un 95%, lo que hace que los quesos se conserven en un estado excelente.

 

En materia de romance, todos buscamos los elementos perfectos para que una cena sea perfecta: velas, pulcritud, la mejor música y el ambiente más adecuado. Sin embargo, hay un tema crucial que puede representar todo el éxito en la seducción o un rotundo fracaso.

Hay quienes apuestan más por una fastuosa cena romántica de altos vuelos, ya saben: vino numerado, restaurante gourmet, platillos someros, raros y costosos. También están los que se van por el tema intrépido: cocinar ellos mismos. Si nunca han cocinado en su vida, lo más probable es que todo termine en pasta o en pollo crudo o quemado.

De acuerdo con el expertise Président®, en cuestión de primeras noches y ocasiones especiales, menos es más, y el detalle sencillo pero con gusto y tino se aprecia más que el desembolso descomunal o el heroísmo culinario.

En este sentido, históricamente hay un maridaje idóneo que hace las delicias de cupido. Estamos hablando de esa combinación ganadora que es el queso crema Président® y una buena copa de vino. Todo es saber lograr el equilibrio básico, el resto lo hará tu conversación y encanto como interlocutor.

En cuanto al queso crema Président®, creemos que hay muy pocas cosas mejor que la noche, un buen tinto y un buen bocadillo con queso crema. Y creemos esto por dos razones principales: realmente no tienes que cocinar mucho y te concentras en lo que realmente importa para la noche, y te da la oportunidad de probar un sinfín de variedades fáciles y deliciosas. Aunque como expertos en quesos Président® tenemos que confesarlo: hay veces que sólo buscamos un pretexto para comer un poco de queso.

Pero eso sí, el que sea sencillo no implica que sea poco vistoso. Lo primero que necesitas es tener una tabla bonita, o vistosa, original, autofabricada incluso. Algo que dé toque coqueto, divertido y funcional al mismo tiempo. Lo demás tiene que ver con un poco de ajonjolí, algunos panes deliciosos o tostadas mini para acompañar.

Siempre es una buena idea tener un poco de comida adicional por si no es suficiente. Cierto, el tema central no es una cena fastuosa, pero la precaución puede poner las cosas un tanto más interesantes. Un simple crostini, algo fruta, o frutos secos quizás, comida fácil de preparar es todo el truco de la noche.

No te olvides del vino. Elige sabiamente la variedad que vaya bien con el queso crema, algo afrutado o seco incluso. Los expertos Président® recomiendan que la combinación ideal con el queso crema Président® es un buen Sauvignon Blanc, un Chardonnay o un vino tinto ligero como Pinot Noir. Incluso es una buena oportunidad para probar el Marqués de Casa Concha País/Cinsault.

Normalmente la gente lo acompaña con salsa de soya y semillas, o pimentón rojo en almíbar. En ambos casos, nuestro sommelier Président® nos recomienda un Carmenere.

Por último, aunque no menos importante, recuerda también el destapacorchos, ya que es común que todo sea perfecto, hasta que los pedazos de corcho se quedan dentro de la botella por quererla abrir con un tenedor.

Pocas cosas nos generan tanto placer como disfrutar de un buen queso Président® acompañado de un vino perfecto y buena música. Si bien este maridaje exquisito es prominentemente francés, su universalidad y capacidad de disfrute hay llegado a nuestras tierras, en donde podemos disfrutar cuatro de las maravillas del mundo que son comer, beber, escuchar y compartir un buen momento.

La verdad sea dicha, honor a quien honor merece, y es que Francia por fortuna posee tres de esos elementos en su màs alto rango de expresión cualitativa. Président® es prueba de ello. Saber equilibrar esos elementos es aprender a entrar y disfrutar en un universo de posibilidades placenteras.

Ya sea tinto o blanco, cremoso o fresco, con jazz o con ópera, hay combinaciones que vale la pena experimentar y compartir. Es como transportarse sin movernos de nuestra casa. Los expertos sibaritas Président® en el tema tienen 5 combinaciones de poder, que harán la delicia de todo gastronomita melómano que se precie de tener buen gusto. Preparen ese queso, tomen notan del tinto con el que maride mejor y denle play a las frecuencias francófonos que les recetan nuestros expertos.

1.- Feta Président®,  Cabernet, Etienne Daho.

Combinación de oro: frescura, relajación y ligereza pero con cuerpo y persistencia. Toda la versatilidad del Feta Président® empata a la perfección con las características de un buen Shiraz, Cabernet o Malbec, que es de tonos coloreados, con un cuerpo sustancioso al tener extracto seco elevado.

Es afortunado saber que tanto este vino como las frecuencias sonoras de Etienne Daho, figura pop francesa de los ochenta, heredero de los más altos figurones de la tradición popular de la canción francófona, envejecen muy bien manteniendo su color estable.

2.-Camembert Président®, Malbec o Pinot, Melody Echo Chamber.

Esta delicia de corteza blanda y blanca con una ligera suerte de pelusa del hongo es ideal si lo sirves con tintos jóvenes para contrarrestar y equilibrar, tales como el tempranillo, el Malbec, Pinot, o un exquisito Merlot. Se recomiendan atinar con algo novedoso y de talle internacional aunque en escala independiente como Melody Echo Chamber, parisina de 30 años que tiene la espesura de la psicodelia en combinación con el pop más lindo y edulcorado. Combinación infalible.

3.- Fondue Président®, Malbec, Francoise Hardy.

Explorar las posibilidades del Fondue Président® con los alimentos y el paladar puede ser tierno, reconfortante y acogedor, al tiempo que sensual y sofisticado. Esta combinación puede ser la más versátil y por ende una de las más populares, debido en buena medida a los secretos que alberga a diferentes niveles.

Debido a que el  Fondue Président® es un plato que funde quesos y la gran mayoría son salados, lo más recomendable es un buen vino blanco, aunque si persistes en el tinto,  deberías elegir uno joven como un Pinot Noir o un Malbec, en compañía del pop pegadizo y delicioso de Francoise Hardy.

4.- Brie Président®, Shiraz, Charles Aznavour.

Esta combinación es para conocedores firmes, clásicos y contundentes. Debido a que el Brie Président® es un queso blanco enmohecido de cáscara blanca comible, cremoso y a la vez con presencia en el paladar, lo ideal es explotar su potencial y complementarlo con un buen Shiraz, Cabernet, Malbec, o incluso vinos genéricos de buen cuerpo. Esto hará detonar la delicia robusta cuando le pongas play al gran Charles Aznavour.

5.- Queso Crema Président®, Sauvignon Blanc, Serge Gainsbourg

Popular pero difícil como para ser enteramente universal, delicioso y cremoso pero elaborado a la hora de disfrutar de forma “sencilla”. Hay gente que añade queso de soya o semillas de ajonjolí para equilibrar el sabor, sin embargo hay quienes les gusta recibir el sabor de golpe para disfrutarlo en todo su esplendor.

Esta combinación, al lado de la frecuencia elegante, emblemática y cadenciosa de un ícono musical como el gran villano Serge Gainsbourg, es pretexto perfecto para maridar con un Sauvignon Blanc, un Chardonnay o un tinto ligero como Pinot Noir.

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